amigos de google+

domingo, 2 de agosto de 2015

Hexagrama 22, La Gracia. El dictamen


Lo que la Gran Madre nos da es sin precio, es una Gracia. Todo este mundo es una Gracia, con mayúscula.
Somos este mundo y también somos parte de esa Gracia. Yo, vos, todos nosotros.

Cuando necesitamos algo para nuestro uso siempre está allí. Que la mayoría de los hombres no lo vean ni lo oigan, sólo en muy pequeña parte es porque vivimos ciegos y sordos.
En el mundo social que hemos creado para vivir juntos disfrutando de la Gracia, absurdamente nos apropiamos de esa Gracia como si nos perteneciera; porque la vimos y estaba al alcance de nuestra mano y aunque no la necesitáramos. Acumulamos todo lo que nos gusta y está al alcance de nuestra mano.
Montañas de cosas que no usamos y guardamos celosamente bajo llave, porque le atribuimos un valor ficticio que sólo está en nuestras mentes.

La Gracia pone a disposición de nuestras necesidades connaturales, nuestras necesidades humanas; no de nuestros caprichos, necesidades culturales y fantasías.

Ese es el significado más profundo de este Dictamen:

La Gracia tiene éxito. En lo pequeño es propicio emprender algo

También nos está diciendo que las cosas no deben reunirse sin más y desconsideradamente, nos lo dice en La Secuencia; porque el 22, La Gracia, sigue al 21, La Mordedura Tajante.

Cuando el de La Mordedura Tajante es un tragón, un Nuevo Rico que vivió en la caverna 100.000 años.
Un recién llegado a La Abundancia y no sabe comportarse con naturalidad y sinceridad frente a La Gracia. No lo sabe porque perdió su conexión con la Gran Madre y no sabe de dónde viene lo que tiene sobre el mantel o en la mano.

En los Signos Entreverados agrega Gracia significa naturalidad, sinceridad.

Siempre La Gracia tiene éxito, es una dádiva, una manifestación en la materia de lo que llamamos el amor de la Gran Madre porque estamos agradecidos a ella y su magnificencia despierta nuestro amor.

Lo que no sabemos hacer es la segunda parte del Dictamen; no sabemos emprender algo pequeño, que sirva para nuestras sinceras necesidades, nuestras necesidades connaturales.
Eso que es propio de cada uno, la sincera y natural necesidad de cada uno.


Encontré un cuento en la casa de mi amigo Higinio, en Itaca. Es para leer y pensar y es corto. Este cuento es el significado usual que se le da al dictamen de este hexagrama.
Estoy yendo más allá de ese significado y espero haber sido comprensible.

Como acabo de comprobar que no he sido lo suficientemente clara agrego que la sombra de este hexagrama es la deshonestidad y que el deshonesto tiene que mentir.
Por eso en este hexagrama se usa como analogía el mundo del arte, porque el arte es mentira. Siempre una obra de arte toma una porción de la verdad y la representa y deja sin representar y a oscuras otras partes. Igual hace la mentira del deshonesto que siempre es una verdad a medias y te enteras cuando lees la letra chica o vas al banco a cobrar el cheque o cualquier otra estafa en que caemos en la vida diaria y también con las personas más íntimas.
El arte no puede igualar a La Gracia, el esfuerzo en que entramos como artistas crea grandes obras de arte, que agradan a nuestros sentidos. Pero es ilusorio, es una pintura, una escultura, una fotografía.
No es la cosa, es un reflejo parcial de la cosa. Está hecho con piedra, pero no es el modelo. Está hecho con lienzo y pintura pero no es la muchacha viviente que puso en el mundo La Gracia. No se puede comer la vaca que está en la pintura ni conversar con esa muchacha.
Cuando a cambio de mi vaca me das una pintura de una vaca, y atribuyes a esa pintura más valor que mi vaca, ¿acaso eso no es una mentira? El mundo del arte es ilusorio y el arte de mentir es el que usan los deshonestos para reunir sin más y desconsideradamente  lo que La Gracia pone en este mundo y no tiene dueño.

Esto no tiene que ver con moral o buenas costumbres, esto es nada más que ser natural y sincero en la expresión de nuestras necesidades cuando nos acercamos al mundo con la boca abierta para apropiarnos de lo que puso en el mundo La Gracia en el hexagrama anterior, La Mordedura Tajante.
Este es el enlace a la entrada del hexagrama 21, La Mordedura Tajante.

Mejor leer lo que dice allí para comprender mejor lo que dice acá. Respetemos la secuencia de los hexagramas que es de una gran sabiduría si es que intentamos extraer de este libro su enseñanza.

Una última reflexión; estoy dispuesta a aceptar que poseer una perla puede ser una sincera y natural necesidad de algunos hombres, doy por supuesto que es para usarla, para llevarla puesta encima toda su vida o dársela a otro si así lo desean ambos.
Porque no encuentro ningún otro valor a una perla más que su belleza y siento con toda sinceridad y naturalidad que no necesito una perla, que una perla no agrega algo valioso a mi vida. Que la perla es de la ostra, un don de La Gracia que puede tal vez inspirar a un artista que es también en sí mismo un don de La Gracia.


La joven del turbante o del pendiente. Seamos honestos, eso no es una perla.
 J.Vermeer



Para el Texto traducido uso cursivas y color. He usado la traducción de R.Wilhelm.

Agrego los enlaces a las otras entradas que escribí sobre el hexagrama 22, La Gracia:

http://abatesoderini.blogspot.com.ar/2013/09/el-hexagrama-22-pi-y-las-verdades.html

http://abatesoderini.blogspot.com.ar/2011/10/el-hexagrama-22-y-el-36-la-ensenanza-de.html