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sábado, 24 de enero de 2015

Hexagrama 51, ¡Chen!, "deliberar el litigio para demorar el morir"

hexagrama 51


Sí, uno sabe entonces qué es lo importante y qué es lo secundario. Porque se encuentra salvando lo importante y deja que lo secundario se pierda en el fragor de la sacudida. Eso importante es lo que uno lleva a su nueva vida. Lo importante es lo que uno toma durante la sacudida para que no sufra daño.


Cuando recibimos este hexagrama hay que estudiar las seis líneas, porque es un hexagarma doble y cada línea de abajo hacia arriba muestra una secuencia temporal de sucesos que despliegan la acción del hexagrama. Todos los hexagramas dobles son así, tienen esa secuencia temporal de abajo hacia arriba.

La sacudida puede ser hoy y dentro de dos años uno está por la línea 4 y seis meses después por la cinco, luego vuelve a la dos y va y viene por las seis líneas hasta que logra claridad. 
Cada persona tiene su propio tempo para hacer esas líneas. Porque la sacudida tiene remezones, como un terremoto tiene movimientos secundarios hasta que todo se acomoda en la nueva posición. Las cosas no se resuelven a las apuradas en el 51, el señor del hexagrama es el hijo mayor, experimentado en cien batallas sabe las vidas que se pueden perder y medita muy bien sus acciones.

A mi juicio, las líneas de este hexagrama cuyo actuar hace posible un mundo nuevo luego de la conmoción son la tercera y la sexta. Cuando ambas líneas yin maduran se hacen firmes -yang- y aparece el hexagrama 30; claridad, fuego, consciencia.

La tercera es la  de actuar en positivo, es decir, reaccionar a la conmoción actuando, no paralizarse por el miedo. Muta al hexagrama 55, La Abundancia, que es una culminación y por lo tanto un final. Eso tienen las culminaciones, que más alto no se puede ir, que no se puede sobrepasar la cumbre. Es cuando algo o alguien ya dio todo de sí, todo lo que puede dar y por eso se habla de un final abundante.  Uno sabe que es un final pero hay mucho que pensar, meditar, sentir y decidir y para eso se necesita tiempo.

hexagrama 55, La Abundancia

La línea 6 es la compañera de la 3 por semejanza de posición -ambas son las superiores de sus respectivos trigramas-, habla de un sujeto que no permite que el miedo y la desorientación de los demás lo contagien. Que se centra en si mismo, que mantiene su independencia, que no se une al rebaño usando los procedimientos que usa el rebaño en casos de conmoción. Al mutar va al hexagrama 21, la Mordedura Tajante.

hexagrama 21, La Mordedura Tajante
El 21 es discutir el conflicto, hablarlo, negociarlo. Intentar llegar a un acuerdo justo para las partes, regatear, argumentar. El 55 es trabajar para acabar con el conflicto haciendo cumplir la ley que rige el acuerdo que ha sido violado y hasta sus últimas consecuencias. 
Porque una conmoción siempre es la violación de un acuerdo en el que no se advirtieron sus puntos flacos. Sea ese acuerdo que la tierra permanecería quieta y llegó un terremoto o que nunca me enamoraría de ninguno de mis amantes y lo hice o que la instalación de electricidad de mi casa es a prueba de cortocircuitos y mi casa se incendió o que el banco donde están mis ahorros es seguro y quebró. Toda vida pasa por conmociones.

Ambos son hexagramas de justicia, el 21 es buscar la justicia afuera, regatear para llegar a un acuerdo. El 55 es buscarla adentro, es un hexagrama interior. Ambos se vinculan con los valores. Los valores exteriores -familiares y sociales, el 21-, y los interiores - personales, el 55-, que informan la propia vida. Uno apela a su sistema de valores, revisa sus valores, los jerarquiza y en función de eso actúa y decide.

Cuando ambas líneas del 51, la 3 y la 6, han estado trabajando con eficiencia el lapso de tiempo que sea necesario y están maduras, el 51 muta al hexagrama 30, fuego, luz y consciencia. Entonces lo tengo claro adentro, lo tengo claro afuera y estoy en condiciones de decretar un resultado que es el fin del viejo tiempo. El hexagrama 30 es la hoguera que incinera el cadáver del viejo tiempo.

hexagrama 30, fuego, luz, calor y consciencia
Y es que el cambio de una forma por otra forma, de un mundo por otro mundo, no es posible sin incinerar la vieja forma porque la nueva crece sobre las cenizas fértiles de la antigua.  Eso lo realiza el paso del tiempo, lo creativo, que permite alcanzar la claridad del hexagrama 30.
Eso es actuar a consciencia , es decir, actuar cuando las cosas están comprendidas. 
Y hay que esperar por la comprensión; tener paciencia con uno mismo y con los demás, tener paciencia con la vida sabiendo que este trabajo con el tiempo traerá la comprensión para encontrar la justicia. Esa espera activa de la que habla el hexagrama 5.
Ese es el significado de las palabras "deliberar el litigio para demorar el morir" que están presentes en los textos de los hexagramas 21 y 55 en las versiones de Ritsema.