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viernes, 3 de julio de 2015

Hexagrama 39, "honrar el flujo del agua"


A este hexagrama lo han llamado El Impedimento y es muy valioso comprender uno de sus posibles significados, uno que nos es muy útil.
El signo está formado por los trigramas Montaña abajo y Agua arriba.
Cuando hablamos de Agua hablamos de emociones  y cuando hablamos de  Montaña de obstinación y perversidad, entre otros significados posibles. A estos significados me referiré en esta entrada.

Otorgando estos valores a ambos trigramas el signo total nos muestra la obstinación interior para hacer valer nuestras emociones afuera, en el mundo. Una condición que nos hace sufrir todo tipo de heridas emocionales como respuesta del mundo a nuestro empecinamiento y que hiere a quienes amamos o decimos amar.
Porque deseamos que nos amen, deseamos que nos consideren, deseamos que nos den un lugar en sus vidas o corazones, consideramos que tenemos ese derecho cuando sea que lo necesitemos porque para eso es que dicen que nos aman y nos cuidan. Nos aman para responder a todas  las subidas y bajadas de nuestras emociones; de nuestras alegrías, nuestras penas y quejas, nuestras rabietas, nuestros caprichos antojadizos y demás. ¿No es así? Para eso están ellos allí diciendo que retribuyen nuestro amor, para que los inundemos y descalabremos sus vidas hasta que nos calmemos. Esa es nuestra exigencia y se puede apreciar que la cosa rondará muy cerca de la perversidad si se intenta detener el paso del agua con un monstruoso dique que filtrará por las grietas con envidias, maledicencia y manipulaciones y cuando se viene abajo es peor que si lo encausamos, si le damos una utilidad.
Pero para lograr nuestros deseos nos embarcamos en verdaderas empresas, algunas de las cuales pueden ser completamente destructivas y disfuncionales para cualquier vínculo entre humanos. Porque un empresario, por más racional y lógico que sea, puede llevar a la bancarrota su empresa si no puede controlar ni encausar con inteligencia sus emociones y caprichos.

En este artículo que enlazo acá se hace referencia al emperador Kangxi, es para leerlo y comprender lo que sigue.
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Hellmut Hilhelm hace referencia a este hexagrama en sus libros y a un personaje histórico al que se apela para ayudar al estudiante a comprenderlo.
Un emperador que domó las inundaciones del Río Amarillo construyendo diques y canales, que eso le llevó toda su vida de trabajo y que lo logró porque hizo algo diferente a los demás que lo intentaron, "honró el flujo del agua".
Es decir que aceptó que ese río era muy poderoso, que ciclicamente crecería siempre y se llevaría cultivos y vidas. Entonces se dispuso a investigarlo, a comprenderlo, a conocerlo. Eso significa honrar; investigar para conocer y comprender es honrar. Así se muestra respeto y consideración a ese río que es muy él.
El Río Amarillo es EL RÍO.  No se juega con el Río Amarillo -es muy necesario, es imprescindible-, pero es peligroso.

¿Que significa entonces "honrar el flujo de nuestras emociones"? Significa lo mismo, investigar, comprender, reconocer, mostrar respeto y consideración a nuestras emociones. Porque son imprescindibles, las necesitamos como necesitamos agua, pero son peligrosas cuando se acumulan en un lugar alto, "cuando se nos sube la sangre a la cabeza y vemos rojo" podemos hacer cosas de las que luego nos arrepentimos amargamente.
Hexagrama 39, El Impedimento, la obstrucción
Agua acumulada en un lugar alto, sobre Montaña
¿Y cómo se hace éso? ¿cómo se logra? Si vemos cómo fue que lo hizo Kangxi veremos que tuvo ayuda, que no lo hizo solo. Eso también dice este hexagrama en su quinta línea, llegan líneas, se acerca la bendición y la gloria. Y cuando estudiamos las otras cinco líneas vemos que todas se apuran y esfuerzan en ir hacia la quinta a ayudar.

Al leer el artículo enlazado verán que todos los días, a las 8 de la mañana,  este emperador se reunía con sus ministros para administrar los asuntos del estado con diligencia y precaución.
"Dentro de los oficiales que participaban había nueve ministros: el Ministro de Ritos, el Ministro del Consejo de la Función Pública, el Ministro de Hacienda, el Ministro de Guerra, el Ministro de Justicia y el Ministro de Obras Públicas, el jefe del Ministerio de Supervisión, el jefe de la Corte Suprema de Justicia y el Primer Ministro."


El Emperador; es decir, yo, tu, él, nosotros, vosotros y ellos

Todos tenemos la ayuda de esos ministros en nuestro interior y si todos los días nos reunimos con ellos para administrar los asuntos del estado con diligencia y precaución, lograremos encausar nuestro Río Amarillo.
El Ministro de Ritos nos aconseja sobre las maneras en que se solicitan y agradecen los favores y sobre el buen trato en los vínculos de todo tipo, incluyendo el vínculo que tenemos con nosotros mismos;
el del Consejo de la Función Publica lo hace acerca de nuestras responsabilidades, las de los demás, y sus límites;
el Ministro de Hacienda acerca de nuestros recursos y cómo administrarlos;
el Ministro de Guerra nos aconseja acerca de cómo proteger nuestra integridad física y emocional en nuestros desbordes y también al hacer frente a los desbordes emocionales de los demás;
el Ministro de Justicia nos ayuda a ponderar con ecuanimidad sobre los agravios que atribuimos a los demás para no confundir justos con pecadores y que la pague todo el mundo;
el de Obras Públicas nos aconseja sobre la construcción de los refugios donde protegerse hasta que pase la inundación, sobre los diques y canales que conducen nuestras emociones para que no se desborden y sean útiles para regar nuestros huertos. Que los árboles florezcan y den fruto, que nuestra vida esté bien nutrida con nuestras emociones manifestándose con propiedad en el momento en que el huerto está sediento. Estos canales siguen el camino natural del flujo de nuestras emociones, no las restringen, las dejan fluir para que no se acumulen. Siempre hacia abajo, siempre hacia el mar donde reposan y se calman.

Luego siguen tres ayudantes que están un poco afuera y arriba de los anteriores:
el jefe del Ministerio de Supervisión, que nos aconseja sobre si los demás seis ayudantes antes mencionados están haciendo bien su trabajo;
el Jefe de la Corte Suprema de Justicia que nos aconseja sobre los casos más problemáticos, esos que han pasado por las cortes inferiores, esos casos que se resisten y nos resultan arduos de resolver;
por último tenemos el consejo de nuestro Primer Ministro. Este es clave. Con él hablamos para tener otro punto de vista. No porque el Primer Ministro tome la decisión, la decisión siempre es nuestra porque somos el Emperador Kangxi, sino por si tal vez hay algún aspecto de la cosa que nos pasó inadvertido. Con el Primer Ministro tenemos largas conversaciones que se inician -para los que usamos el I Ching-, con el ruido de las monedas al caer sobre la mesa.

Dice la historia que el Gran Yu -el verdadero protagonista de esta historia- quedó con una cojera de tanto trabajar para domar al Río Amarillo, pero bienvenida la cojera antes que ver todo lo que uno ama destruido por sus inundaciones.

¿Se entendió?

Les cuento que en este momento, por consejo del Ministro de Justicia y con la supervisión del Ministerio de Supervisión , estoy en un refugio que construyó el Ministro de Obras Publicas. Estoy acá hasta que pase la inundación.
El refugio se construyó con los recursos que con diligencia proveyó el Ministro de Hacienda. El Ministro de Guerra fue consultado pero dijo que la cuestión no ameritaba una guerra, que se podía resolver en la Suprema Corte de Justicia sin necesidad de apelar a las armas. El Ministro de Guerra sólo va a la guerra cuando hay una violación de fronteras, no le gustan las Guerras Preventivas ni las Guerras Civiles, hacen sufrir al pueblo.
Estoy con el Primer Ministro y cada tanto hablamos para resolver lo que hay que resolver en nuestro interior.

Esto para que sepan que la cosa va para largo y siempre hay que estar alerta para hacer frente a las inundaciones del Río Amarillo. Y también para que sepan que en este tiempo ando con la cojera y no me pidan que corra en su ayuda. La que necesita ayuda esta vez soy yo, la que está en el 5º puesto del 39.
Si para algo sirve la cojera es para caminar pausado y sin apuro y que los demás tengan una cuidadosa consideración para con uno y le den el tiempo que necesita para llegar al mar y calmarse.
El 5º puesto del 39 cuando muta nos lleva al hexagrama 15, La Modestia. Un modesto que cojea es la mutación del regente en el quinto puesto del hexagrama 39.

Algo así es la modestia que cojea, ese sombrero era de mi abuela

Hexagrama 39, El Impedimento
Montaña abajo, Agua arriba
Hexagrama 15, La Modestia
Montaña abajo, Tierra arriba

Esta mutación que estoy mostrando arriba -la línea yang en el quinto puesto del 39 se hace yin, se hace flexible y magnética-, es cuando se llega a La Modestia domando al Río Amarillo y se tiene una cojera.

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Esta es la historia de El Gran Yu, este es el personaje que se ganó la Gran Cojera del 5º puesto del 39 al que se refiere H. Wilhelm en sus libros. Usé al emperador Kangxi porque es un  personaje similar y su gabinete de estado es perfecto para describir el trabajo interior que es necesario hacer cuando nos sale este hexagrama en consultas que se relacionan con las emociones.

Esta es una postal con el Gran Yu y el pueblo trabajando para construir los canales. El Gran Yu es un héroe nacional:



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He estado pensando que acá se pueden desarrollar técnicas para llevar nuestras emociones hacia el mar y que el que tiene esos conocimientos que nos ayudarían a desarrollar esas técnicas es el Ministro de los Ritos. Los ritos son útiles y efectivos cuando uno sabe para qué hace lo que está haciendo. Cuando el rito es mecánico, una repetición de movimientos y palabras que no tienen significado para uno, no surte más efecto que el de darnos sueño o provocarnos una obsesión supersticiosa.

En la antigüedad, los ritos se diseñaban para las necesidades de los gobernantes. Para poner de manifiesto ante el pueblo su poder y riqueza, para dar salida a las emociones del pueblo maltratado en las fiestas populares o patronales, para unir emocionalmente al pueblo con su rey-emperador divinizado y así ahuyentar el peligro de las rebeliones, para dar un falso protagonismo al pueblo por uno o varios días con igual intención, y otros usos por los que el poder necesita de los ritos para mantenerse en el poder. Por eso el Emperador Kangxi tenía su Ministro de los Ritos, porque su habilidad era diseñar ritos para los usos del poder.

En la actualidad el mejor rito es el que uno mismo diseña para su propio uso en función de sus propias necesidades; porque todos somos el emperador Kangxi, el emperador de uno mismo para sí mismo. Entonces pongamos a trabajar al Ministro de los Ritos de cada uno para contentar a nuestro pueblo, el de cada uno. Nuestro pueblo interior necesita fiesta, necesita satisfacciones, feriados, liturgia, baños, placeres de tanto en tanto, distensión, relax. Por el mismo motivo que lo necesitaba el Emperador Kanxi de China, para que su pueblo fuera manso, dócil y fácil de gobernar. Esa función merece tener un Ministerio en nuestro gobierno.

Fíjense que algunos viven auténticas tiranías, solo tienen su cumpleaños y algunos de nuestros pueblos ni siquiera tienen eso, porque su Emperador Kangxi los tiene trabajando preocupados, afligidos y ansiosos los 365 días del año. Ni siquiera les da tiempo para comer como la gente. 
Cómo no irían a estallar en rebelión ciega ciclicamente con semejante abuso de poder.

Eso es lo que he estado pensando, que nos hacen falta ritos para complacer a nuestros pueblos y que les propongo -si este hexagrama han recibido  en respuesta a una consulta que involucra el manejo inteligente de las propias emociones-,  ponerse a pensar en las necesidades de su pueblo con su Ministro de los Ritos y su imprescindible Primer Ministro y dejar el imperio algunos días en manos del resto de su Gabinete.

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Los libros de Hellmut Wilhelm -hijo de Richard Wilhelm- a que hago referencia arriba son dos y tienen como para hacer pensar mucho. Él continuó los estudios del padre y fue profesor de sinología en la universidad George Washington de Seattle, USA:

- Mutaciones. Ocho lecciones sobre el I Ching, Marymar, Buenos Aires, 1978 en la edición que tengo. Son ocho conferencias temáticas. Lo pueden descargar de este enlace que tiene el índice activado:
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/wilhelm_ichin/wilhelm_mutaciones.htm#ÍNDICE

- El Significado del I Ching, Paidos Orientalia, 2ª edición de 1992. Barcelona. No lo he encontrado en formato digital.  Si alguien lo encuentra puede subirlo en los comentarios y todos contentos, gracias.